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10 años de ICONG: por Jaime Garau

Me acuerdo que en 1995 me invitaron a participar en la coordinación de un curso intensivo sobre gestión de calidad total en servicios hoteleros. Por aquel entonces yo trabajaba como director del área de bienestar de un municipio de Mallorca. Mi implicación en los contenidos del curso fue cada vez más intensa porque podía comprobar que eran perfectamente adaptables a los servicios sociales.

La transposición de los conceptos de Calidad Total renovaba y fortalecía los Servicios Sociales. Era una innovación que empecé a aplicar en mi trabajo. Escribí mi primer artículo sobre el tema en la revista de Servicios Sociales del Consell de Mallorca y tuvo buena acogida. Desde aquel momento me interesé cada vez más y empecé a hacer una formación personal como Auditor de Calidad, según el programa acreditado de la certificadora TÜV Rheinland. Después seguí desarrollando las ideas sobre gestión de calidad de los servicios sociales a través de la entidad Intress , des de la cual impulsamos el proyecto ONGCONCALIDAD.

La idea, expresada en un libro que publicamos mediante una subvención del Ministerio, fue bien acogida . Entonces un grupo de entidades relevantes entre las que destacaban la Feaps, Cruz Roja, Secretariado General Gitano y otras, empezamos a concretar el proyecto que después acabó introduciéndose en la vida de muchas entidades no lucrativas.

Por aquel entonces las ONG de Servicios sociales teníamos muy buena reputación por nuestra capacidad de compromiso con nuestra misión, pero no tanto por nuestra gestión. En un mundo en el que cada vez se exigían mas requisitos y resultados para contratar servicios con la administración, nos pareció que un sello de calidad fortalecería nuestro sector.

Después de 10 años del inicio del proyecto podemos decir que ONGCONCALIDAD es una buena herramienta para mejorar las organizaciones, grandes y pequeñas, y es un buen primer paso para caminar hacia sistema de gestión de calidad, de medioambiente y de riesgos laborales.

10 años de ICONG: por Juan Lara

La cultura de la Calidad es inherente al funcionamiento de las ONG en su objetivo de la defensa de los derechos de las personas diana de su actividad. Así la venían aplicando las organizaciones más representativas, en los últimos años del siglo anterior y, así lo recogió la Plataforma de ONG de Acción Social –POAS- a su creación en mayo del año 2000 elaborando un Plan Estratégico para el fomento de la Calidad de las ONG el año 2003 del que se derivó un Plan de Fomento de la Calidad con acciones concretas de sensibilización, formación básica, asistencia técnica y comunicación llevadas a cabo por la POAS hasta el año 2010, así como la celebración en noviembre de 2006 de una convención del Sector en la que se formuló la Declaración del Compromiso por la Calidad en el Tercer Sector firmada por más de 70 Organizaciones.

En paralelo, a partir del año 2002 un grupo de Organizaciones comenzaron a trabajar en la elaboración de un intento de Norma específica para las ONG.

La conjunción de ambas actuaciones conllevaba a la creación de una nueva entidad con estructura jurídica independiente que pudiera realizar la Certificación de la Norma ONG con calidad, previa su acreditación por parte de la ENAC y pudiera asumir, en un futuro, las actuaciones de la POAS.

El camino para llegar a la creación del ICONG no fue nada fácil, había que convencer a Organizaciones integradas en la POAS y otras ajenas a que participaran en un proyecto para el que se vislumbraba un futuro incierto y había que convencer a la Administración para que lo apoyara lo que, al principio tuvo algún rechazo, aunque después se lograra el reconocimiento para aceptar la Norma ONG Con Calidad y, aquí tengo que llegar al personalismo en estos recuerdos acerca de la creación del ICONG. Nos tocó asumir esa tarea a Paulino Azúa, Director General de FEAPS en esos momentos, entidad pionera en la cultura de la calidad entre las ONG y a mí mismo como Presidente de la POAS.

En primer lugar, convencer a las entidades integradas en esta última, en particular a las de mayor peso económico, Cruz Roja Española, ONCE y Cáritas puesto que se preveía unos primeros años de gestión deficitaria y había que comprometerlas a que ayudaran al sostenimiento; después a la Administración, la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, pero con la eficaz colaboración del entonces Presidente de INTRESS, Jaume Garau, también conseguimos convencerles y, así llegar a la constitución formal del ICONG en abril de 2008 en la sede de Cruz Roja Española con asistencia de los máximos representantes de las entidades participantes en el proyecto.

Pero no contábamos con que, a partir de 2008, se nos venía encima una crisis económica que daba lugar a que la mayoría de las ONG tuvieran que recortar gastos para sobrevivir y nuestras ideas de conseguir realizar un número, en realidad no muy elevado, de certificaciones no se hiciera realidad con su reflejo en unos resultados negativos que han conducido a la actual reordenación de las actividades del ICONG.

Queridos amigos, desde mi retiro por la edad, os deseo que seáis capaces de seguir con el objetivo de llevar la cultura de la calidad en las ONG a los máximos logros y que algún día la Norma ONG con Calidad tenga un reconocimiento efectivo para que se cumpla el fin con que trabajamos en ese campo, la defensa de los derechos de las personas más vulnerables de la sociedad.

10 años de ICONG: por Juanjo Lacasta

Vaya, parece que no, pero me he puesto a hacer memoria y resulta que, casi sin darme cuenta, he estado presente -o al lado- participando en la gestación, el nacimiento y el desarrollo del ICONG. Mis líos con la calidad vienen desde 1997 en FEAPS con su primer Plan de Calidad y con la elaboración de sus Manuales de Buena Práctica. Mi implicación en la tarea por la implantación de la racionalización y la calidad en los sistemas de gestión de las ONG del Tercer Sector de Acción Social comenzó en 2002. Lo hice por dos razones: porque era una apuesta estratégica de FEAPS y porque era una manera de vehicular la aplicación del modelo de Desarrollo Organizacional en el conjunto de las organizaciones del Tercer Sector, un modelo que se orienta siempre al aprendizaje para el cambio profundo y a la mejora permanente. Desde entonces no he parado.

Precisamente, por esa afortunada implicación he sido actor/testigo, junto con compañeros y compañeras fantásticas de otras plataformas y ONG, de los capítulos de un relato casi novelesco acerca de cómo se fue extendiendo la cultura de la mejora continua y del cambio en el Tercer Sector de Acción Social y de cómo fruto de ello nació y creció el ICONG. Así, mi participación se ha centrado principalmente:

- En la elaboración de la Norma ONG CON CALIDAD (así se llamó en un principio), liderada por INTRESS, en su versión primera. Tuvimos la osadía de meterle alma y calidez “oenegeística” a una Norma de Calidad que por definición es hipertécnica y fría. Discutimos y redactamos un conjunto de valores que daban sentido a los criterios, los procesos y los procedimientos desarrollados –ahí me tocó aportar saliva, ideas y tinta-. Posteriormente, se han hecho distintas revisiones hasta la versión quinta actual en las que también he podido participar. El ICONG es la entidad gestora de la norma.

- En la elaboración y puesta en marcha del Plan Estratégico para el Fomento de la Calidad de las ONG, y con la comparecencia del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, se dio respuesta al Acuerdo del Consejo Estatal de ONG de Acción Social del 11 de febrero de 2002. En este Plan se adoptaron ya estrategias de sensibilización y comunicación, formación, apoyo técnico, reconocimiento, estructura y financiación. Ya se contaba con la Norma. A FEAPS le tocó adoptar el papel de coordinar los trabajos de elaboración del Plan. Recuerdo ese proceso como uno de los primeros en los que ONG tan distintas como Cruz Roja, Cáritas, Mujeres Progresistas, Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, CEAR, Secretariado Gitano o FEAPS, se ponían a trabajar en un proceso colaborativo de alcance de manera absolutamente generosa, aportando todo el conocimiento de que disponían.

- En la creación del ICONG. Fruto de los dos procesos anteriores (Norma y despliegue del Plan de Fomento de la Calidad), se vio la necesidad de crear un ente que pudiera gestionar y continuar con la tarea principal que se había dado el Tercer Sector: extender la cultura y la práctica de la calidad en las ONG. Nos dijimos: “no basta con hacer el bien, el bien hay que hacerlo bien: dependen muchas vidas de ello”.

Contribuí en marzo de 2007 a la redacción de los fines de los Estatutos del ICONG. También tuve la suerte de participar –esas son las cosas que más me gustan- en el Primer Seminario Estratégico del ICONG, dinamizando la contribución a un diagnóstico acerca de la situación de la calidad en las ONG en aquel momento. Se celebró el 27 de marzo de 2008. El ICONG es una de las expresiones positivas de que hay parcelas inequívocas de proyecto común que el Tercer Sector comparte.

- También he tenido la oportunidad de presentar al ICONG, por ejemplo en la Taula de Valencia, en noviembre de 2008, a través de una ponencia sobre el presente y futuro de la calidad en el Tercer Sector, o en la Jornada de presentación del Instituto en el Hub de Madrid en noviembre de 2011.

- Pero el hito en el que más he disfrutado y lo sigo haciendo es en el Comité de Desarrollo Técnico e Innovación (CDTI) del ICONG. Contribuí a su creación desde el principio en 2011 y, desde entonces, tengo la oportunidad de coordinarlo. El CDTI ha desarrollado cosas innovadoras de manera innovadora. El ICONG necesitaba “desparramar”, tener un espacio en el que todo está permitido para aportar proyectos, productos y resultados, pensando siempre en los destinatarios de las ONG, que de otra manera no podrían haber nacido. Por ejemplo, el documento sobre las claves de éxito y de fracaso en las Políticas y Estrategias, el documento sobre la gestión de personas, el proyecto inacabado de “Artesanos en Valores”, la Taxonomía del Tercer Sector, el taller sobre competencias emocionales de los líderes de las organizaciones “Lo que el miedo se llevó”…

Lo importante es que, después de tantos y tantos episodios, ahora nadie discute que hay que gestionar las ONG y sus proyectos con criterios de calidad, con aprendizaje permanente, con propuestas innovadoras y con eficiencia, en un marco de ética y valores con orientación a las personas y a la transformación social.

Es un relato hermoso –aunque yo no lo sepa relatar-, una novela en la que he disfrutado con su acción, he aprendido enormemente con sus experiencias y me he sentido querido y he ido queriendo más de lo que yo mismo me imagino a sus personajes. Personajes que, muchos, por la sonoridad de sus nombres, bien podrían serlo de las obras de D. Benito Pérez Galdós o de D. Gabriel García Márquez. Impresionante: Calixto Plumed, Jaume Garau, Patricia Bezunartea, Juan Fernando Domingo, Francisco Salinas, Paulino Azúa, María Jesús Manovel, Carla L. Adrover, Marta Klecker, Adelaida Díaz, Ana Santa, J. Miguel Alonso Caminero, Paco Cánovas, Javier Tamarit, Jaime Caballero, Carlos Cordero, Enrique Galván, Fabiola Gómez… Sirva la mención de estos insignes personajes para representar a un colectivo mucho mayor, con protagonistas tan importantes como ellos, que no me puedo permitir nombrar por la lógica limitación de espacio de esta contribución.

Finalizo con el deseo de que, ahora y en el futuro, el ICONG sea considerado, reconocido y utilizado por el propio Tercer Sector como una de las piezas de progreso y de renovación de los sistemas de gestión y de desarrollo organizacional principales. Así sea.

10 años de ICONG: por Montserrat Castanyer

¿10 años del ICONG? ¿Solo hace 10 años? a mí me parece que llevamos mucho más tiempo hablando de la calidad en las ONG.

Creo recordar que ya en 2002 se reunían periódicamente en la que era entonces la sede de Intress en Madrid, en la Calle Gral. Oraá, unos cuantos precursores y convencidos de la necesidad de que las ONG avanzaran en la mejora de su cultura organizativa a través del fomento de la calidad. A mí, que entonces era la Directora territorial de Intress en Madrid, me encantaba la ocasión de que se reunieran allí, de facilitarles un lugar tranquilo y agradable para discutir y trabajar, porque trabajar lo hacían y duro, también se reían, soy testigo de ello.

En Intress, Jaume Garau nos tenía convencidos, su elaboración de la Norma ONG con calidad nos parecía muy atractiva e innovadora y le apoyábamos. Su capacidad de seducción y liderazgo fue importante en esos primeros tiempos, un buen impulso para crear un grupo de trabajo entusiasta con la idea. Participaban personas de Cruz Roja, FEAPS, Fundación Secretariado Gitano, Fundación Vínculos, Mujeres Progresistas, Fundación Pioneros... Este primer grupo de trabajo creó la Red ONG con Calidad, elaboraron la primera versión de la Norma ONG con calidad, la redacción de un Manual para apoyar la implantación, el diseño de una ONG virtual que sirviera de ejemplo práctico...Y el proyecto va cogiendo “cuerpo” convencidos de la importancia de conseguir el respaldo del Tercer Sector, de la bondad de contar con una norma de calidad propia y certificable. En 2003 la concesión del Premio IMSERSO Infanta Cristina a la Calidad de los Servicios Sociales a “ONG con Calidad” fue un buen reconocimiento.

Y llegamos al año 2008, a la constitución formal del ICONG, Estatutos, Registro de la Asociación, Junta Directiva, Director General, búsqueda de local, el logo, la web, las negociaciones con ENAC para el tema de la certificación y las conversaciones con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para lograr su apoyo.

Yo estuve, en representación de Intress, en esa primera Asamblea Constituyente de abril de 2008, en la que se firmaron los Estatutos. Luego he participado en la Junta Directiva hasta el año 2015.

Ha habido años duros en los que parecía que no avanzábamos, el objetivo de convertirse en entidad certificadora de la Norma se alejaba, se hacía necesario “re pensar” el ICONG... Y eso se ha hecho. Por eso me alegra tanto esta celebración que corrobora que las buenas ideas necesitan evolucionar y solo lo pueden hacer con un buen equipo, real y virtual, que les de soporte.

10 años de ICONG: por Cardenal Osoro

Los cristianos tenemos un mandato claro: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio». En medio de esta historia, allá donde estemos, hemos de mostrar el rostro de Cristo y hacerlo no solo con palabras, sino también con obras.

Como nos pide el propio Jesús, debemos dar de comer al hambriento y de beber al sediento, debemos hospedar al forastero y vestir al desnudo... Algo que Cáritas ha tenido claro desde su origen. La organización caritativa de la Iglesia católica ha estado siempre al lado de los más débiles y pobres, se ha hecho presente en las periferias de nuestras ciudades y, sobre todo en tiempos de dificultad, se ha convertido en un actor clave de nuestra sociedad.

Cuando era arzobispo de Valencia, surgió la posibilidad de certificar la labor que realizaba Cáritas diocesana con el Instituto para la Calidad de las ONG (ICONG), que ahora cumple diez años. Nos sumamos a esta iniciativa, que estaba empezando a andar, con el convencimiento de que era y es clave mejorar la gestión, así como avanzar en transparencia y profesionalidad, sin perder nunca de referencia a las personas vulnerables que se atiende.

Quisiera aprovechar estas líneas para felicitar por su aniversario al instituto y a quienes han conseguido que sea hoy una brillante realidad. Encomiendo al Señor su tarea, con el deseo de que cada vez más entidades sociales se sumen a ICONG y juntos seamos capaces de construir un mundo sin descartados.

10 años de ICONG: por Paulino Azua

El próximo mes de octubre se cumplirán diez años de la creación del ICONG. En términos generales no puede decirse que diez años sea un período muy largo, pero para una organización, es un marco temporal suficiente como para haber acumulado un buen paquete de experiencias y sinsabores, pero también de vivencias y momentos positivos.

En realidad, la historia comienza unos años antes, cuando en el seno del Consejo Estatal de Acción Social se crea un grupo de trabajo que elabora un Plan Estratégico sobre la calidad en el tercer sector de acción social en el que se incluye la propuesta de creación de una entidad que, de manera específica, se pueda dedicar al fomento y la implantación de la calidad en las ONG. No estoy seguro de las fechas, pero creo recordar que este Plan surge a partir de 2002. Seis años, hasta 2008, de “calentamiento” hasta que le proyecto se convierte en realidad y se crea formalmente el ICONG.

El Instituto se convierte en el brazo armado de la Plataforma de ONG de Acción Social para fomentar la calidad en las organizaciones. Pues bien, nos encontramos con un Director General en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales que no entendía este proyecto porque (cito textualmente) “Si a la Plataforma de ONG se le quita el ámbito de la calidad, ¿qué le queda? Se queda sin contenido”. Vamos, una perla.

Este proyecto surge antes de la crisis que se llevó por delante a bastantes ONG y que provocó que una buena mayoría de las existentes se preocupara más de subsistir -bastante tenían con ello- que de adentrarse en nuevos programas que suponían dedicar nuevas energías y algún que otro recurso, para lo que carecían de medios suficientes.

A pesar de ello, el ICONG ha salidos adelante y hoy tiene una presencia firme en el sector, gracias al esfuerzo de diversos profesionales de distintas organizaciones y de Ana y Fabiola que han creído y creen que el bien/estar de las personas hay que hacerlo bien, que el “todo vale” no es de recibo y que el fin no justifica los medios.

10 años de ICONG: por Salomé Adroher

Durante los años 2012 a 2016 tuve el honor de servir a España, y sobre todo a muchos españoles y extranjeros que viven en nuestro país en situación de vulnerabilidad, como Directora General de Servicios para la Familia y la Infancia en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Fue un paréntesis en una trayectoria profesional exclusivamente docente e investigadora en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid en la que trabajo desde 1984.

Conocía el Tercer Sector como voluntaria y por algunas colaboraciones académicas que había hecho con diversas entidades, pero la Dirección General me permitió acercarme a muchísimas organizaciones grandes, medianas y pequeñas que, día a día, están tejiendo en nuestro país la cohesión social, sabiendo llegar las primeras cuando aparece una nueva necesidad o urgencia en las personas; pude conocer y defender su sistema de financiación desde las Administraciones, y finalmente asistí y participé en la articulación en la interlocución del Tercer Sector con el Gobierno.

Grandes aprendizajes, agradecimiento “por tanto bien recibido”, pero sobre todo por tantas personas que lideran o trabajan (muchas como voluntarias) en este sector imprescindible en nuestro país y a las que esta etapa me dio la oportunidad de conocer e incluso de establecer vínculos de cariño y amistad.

Y en este contexto, supe de la autocrítica del sector en diversos documentos hacia el impacto social de sus programas, la transparencia en sus procedimientos y la actitud colaborativa entre entidades, gracias al ICONG de la mano de mi, ya amigo, Paulino Azua. Una iniciativa que surgió del propio sector preocupado por trabajar cada vez “más y mejor” en favor de los más desfavorecidos. Por eso, me sumo a este aniversario con el deseo de que esa tensión de no caer en la autocomplacencia y de apostar por la calidad siga viva y creciendo.